Category: Medios de comunicación

Julio 30th, 2017 by miguelfit

En nuestro primer artículo hablábamos sobre qué características posee una sustancia adictiva, las fases que atravesamos en un proceso adictivo y cómo ciertos medios le quitaban importancia al peligroso tema del azúcar y sobre si creaba o no adicción.

En este segundo artículo vamos a intentar poner el foco sobre el peligro que representa para la salud la falta de ética y moral de la mayoría de los medios (o miedos) de comunicación, ya que en las últimas fechas se está produciendo un alarmante aumento de publicaciones, artículos y titulares  muy peligrosos, como por ejemplo el caso de un doctor que salía en televisión diciendo que “comer heces fecales de personas delgadas nos hacía bien” (y esto lo hacían bajo el titular de “milagrosa cura para la obesidad“).

Hoy en día es necesario algo más eficaz que el código deontológico de cada profesión

¿Por qué es necesario una regulación?

En primer lugar, porque estamos hablando de la salud de las personas, por lo tanto no se trata de un tema sobre el que se pueda frivolidad alegremente o que no tenga consecuencias el facilitar una información falsa o carente de rigor.

Y en segundo caso, porque no todo vale en este mundo para ganarse un nombre o aumentar la popularidad. Porque al final, si nuestra información carece de rigor, de veracidad y, lo más importante, es información que lleva a las personas a sufrir problemas de salud, acabarán por desenmascararnos y, lo que es peor, podríamos terminar en la cárcel (cosa que algunos ya se van mereciendo).

El problema de España es que apenas hay regulación dentro del sector y, para desgracia nuestra, los medios de comunicación carecen de ética, moral y escrúpulos a la hora de contratar personal y dar voz a supuestos profesionales que ni siquiera se cuestionan la gravedad de las afirmaciones que realizan.

¿Quiénes son los culpables?

Si generalizáramos, diríamos que es la sociedad la culpable. Pero debemos ir por partes y viendo cada punto por separado:

De no ponerle remedio, las autoridades sanitarias se convertirán en enemigos de nuestra salud

1. Gobierno y autoridades sanitarias

En primer lugar, el Gobierno es el más directo responsable en tanto en cuanto no cree una legislación fuerte y sin cabida para los “pseudoprofesionales” y palabreros que lo único que buscan es su minuto de gloria y, por otro lado, las autoridades sanitarias son igualmente responsables por no instar al Gobierno a crear dichas leyes y, además, se pliegan a los deseos de las multinacionales y la industria y ceden a sus “subvenciones” (deberían llamarse chantajes) y hacen oídos sordos y se tapan los ojos.

Los medios de comunicación necesitan un mejor filtrado de la información que difunden

2. Medios de comunicación

Si nos vamos a la página de la FAPE y leemos la definición que hacen sobre el código deontológico del periodismo y comparamos dicha definición con lo que se ve últimamente en los medios de comunicación (televisión, prensa escrita, prensa virtual…) podemos entender hasta qué punto son culpables los medios de la situación que vivimos.

Contratan personal titulado (en ocasiones cabría preguntarse cómo es posible que se hayan titulado) y les dan un tema del que hablar. Hasta ahí todo bien. El problema es que nadie filtra la información que luego se va a verter para el público, ni se contrastan los orígenes de dicha información ni se ejerce ningún mecanismo de control. Se lanza la información y que cada cual la interprete como quiera y haga el uso que desee.

El crecimiento de las redes sociales hace necesaria una regulación del sector

3. Redes Sociales

Con el crecimiento exponencial que han tenido las redes sociales en los últimos 5-10 años, ha aumentado también de la misma forma la cantidad de información disponible pero, por el contrario, no lo han hecho los mecanismos de control y filtrado: Gente que afirma tener una receta mágica de magdalenas que te hacen ganar un kilo de masa muscular al día, “nutricionistas” que comparan alimentos como el aguacate o el jamón serrano con los donuts y la nutella porque ambos tienen grasa saturada, “profesionales” que te dicen que toda la fruta engorda porque tiene azúcar… Todo esto nos da a entender el nivel tan lamentable de control y legislación existente en España.

Y dado que todo el mundo tiene acceso a las redes sociales hoy en día, ésta es una situación peligrosísima, en especial para los más pequeños. Y por ello necesitamos que alguien le ponga freno lo antes posible.

Intentos de legislación

En España, un intento de legislar la información vertida en los medios de comunicación fue el denominado Código PAOS mediante el cual se quería regular la publicidad que recibían los niños y los más pequeños. Evidentemente, si nos vamos al enlace de dicho código, nos hablarán de las bondades y maravillas del mismo, pero esto no es del todo así.

Intento de regulación de la publicidad dirigida a menores

El principal fallo del Código PAOS es que las empresas no están obligadas a suscribirlo y formar parte de él. Es algo voluntario. Y evidentemente, si te dan la opción de ponerle trabas y límites a tu publicidad o ser libre, nadie se va a poner unas cadenas, ¿no?

Sin embargo, el punto que más claro nos puede hacer ver que este intento fracasó son los índices de sobrepeso y obesidad infantil, que en los últimos años en España se han ido disparando (a pesar de que en la página de AECOSAN en el apartado del Código PAOS nos dicen que ha surtido efecto y la publicidad dirigida a los menores se ha reducido.

Además, si observamos cualquier supermercado y superficie comercial, la superficie destinada a productos ultraprocesados (y mierda en general) es notoriamente superior (por no decir infinitamente) a la destinada a alimentos sanos (fruta, verdura, pescados…). Y claro, ante tal oferta, es muy difícil que disminuya la demanda.

Reflexiones

Debemos trabajar aún muy duro para lograr revertir esta situación. Por un lado, los profesionales debemos continuar con nuestro esfuerzo por proporcionar al público una información veraz y contrastada, sin dejarnos llevar por el deseo de la popularidad o por un puñado de likes en las redes sociales

Por otro lado, las madres y los padres deben poner también su granito de arena haciendo llegar a los más pequeños esta información y educándoles en unos hábitos de alimentación saludables y una práctica física regular.

Y por otro, los medios de comunicación deberían ser un poco más serios y filtrar más y mejor las informaciones que vierten ya que, no lo olvidemos, al final estamos influyendo en la salud de miles de personas y esto no es ningún juego.

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